A pesar de las protestas de las asociaciones de médicos, obispos católicos, líderes religiosos y miles de ciudadanos que acompañaron desde el patio externo de la Asamblea Legislativa la votación de las propuestas que buscan legalizar la eutanasia en Portugal, los diputados aprobaron por mayoría enviar los documentos al Comité de Asuntos Constitucionales, Derechos, Libertades y Garantías para adoptar la forma de ley.

 

“La Asamblea de la República aprobó hoy los cinco proyectos de ley – BE, PS, PAN, PEV e Iniciativa Liberal – que buscan la legalización de la eutanasia en Portugal, con un voto de 222 de los 230 diputados presentes”, informó la Agencia Ecclesia.

 

Los textos de las iniciativas fueron aprobados en general, de modo que ahora se debe encontrar un texto en común que reúna sus contenidos para que el proyecto de ley sea nuevamente puesto a votación por la Asamblea y posteriormente sometido a la aprobación del presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa.

 

Antes del debate de este jueves, la Conferencia Episcopal Portuguesa (CEP) manifestó su oposición a la votación por la Asamblea Legislativa y recomendó que los parlamentarios presenten la decisión a un referéndum, dejando el juicio de este grave asunto en manos de la población.

 

En un comunicado emitido el 11 de febrero, los prelados portugueses afirmaron que “la opción más digna contra la eutanasia es el cuidado paliativo como compromiso de proximidad, respeto y cuidado de la vida humana hasta su fin natural”.

 

“En estas circunstancias, la Conferencia Episcopal acompaña y apoya las iniciativas en curso contra la despenalización de la eutanasia, especialmente, la celebración de un referéndum”, indicaron.

 

La Asociación de Médicos Católicos Portugueses (AMCP) también se opuso al proyecto. En un comunicado del 13 de febrero, advirtió “que esta ley coloca a los pacientes con enfermedades graves e incurables en una situación de enorme presión para solicitar la eutanasia, ya que la mayoría de la población no tiene acceso a los cuidados paliativos”.

 

En este sentido, señaló que “la legalización de la eutanasia no puede servir de pretexto para atenuar la conciencia social sobre la importancia y la urgencia de cambiar esta situación”.

 

Este jueves, mientras el debate se desarrollaba dentro de la Asamblea de la República, miles de personas se reunieron en la plaza que está frente al edificio, en protesta por las propuestas de legalización de la eutanasia. Durante la manifestación, se recogieron firmas para exigir un referéndum.

 

En declaraciones a la Agencia Ecclesia, uno de los representantes de la Iniciativa Popular para un referéndum, José Ribeiro e Castro, dijo que “hoy es uno de los días más tristes de la historia portuguesa, un día muy triste en nuestra democracia”.

 

En la publicación citó el discurso que José Maria Seabra Duque, miembro de la dirección de FPV, pronunció durante la manifestación frente a la Asamblea. “Hoy no es el final, hoy es el comienzo de este proceso legislativo. Y seguiremos luchando. Continuaremos recolectando firmas en casa, en el trabajo, en la calle, en la universidad, en nuestra comunidad, y sí, también en la puerta de las iglesias”, expresó.

 

“¡Y luego volveremos aquí, con decenas y decenas de miles de firmas! Y ahí veremos. Veremos si tienes el coraje de silenciar al pueblo. Porque mis amigos, si es verdad que hay diputados que quieren hacer de la Casa de la Democracia la Casa de la Muerte, ¡haremos de esta plaza la Plaza de la Vida! ”, agregó.

 

A su vez, después de la votación del jueves, el Obispo de Braga, Mons. Jorge Ortiga, expresó en su perfil de Twitter una “tristeza de muerte” ante el resultado.

 

Sin embargo, alentó, “vamos a continuar en el camino. A los que estuvieron junto a la Asamblea en la manifestación, quiero expresar mi mayor gratitud como ciudadano. De modo particular a los más jóvenes. Hoy, frente al Parlamento, vi un futuro luminosos para Portugal”.

 

Fuente: ACI prensa