Hoy son muchas las obras y acciones que permiten dar gracias a Dios por el caminar pastoral de la diócesis de Garzón, quien conmemoró este miércoles 20 de mayo sus 120 años de creación, Jurisdicción considerada la más importante del centro, occidente y sur del Huila.

 

 

Fuente: Conferencia Episcopal 

 

Esta Jurisdicción fue creada en el año 1900 mediante la bula que otorgara el Papa León XIII y dirigida por su primer obispo, monseñor Esteban Rojas Tovar, quien fuera oriundo de esta ciudad de Garzón, “desde este tiempo se dio a la tarea de recorrer  todos los que hoy son los departamentos del Tolima y Huila, que en ese tiempo no existía. Siempre anunciando la buena noticia del Evangelio”, así lo recordó su actual obispo, monseñor Fabio Duque Jaramillo.

 

En un video mensaje monseñor Duque, rememoró que “la primera presencia de Iglesia particular como tal en estos territorios está en cabeza esta Jurisdicción. No es por casualidad que a la ciudad de Garzón se le llame la capital diocesana, pero esto representa también un compromiso fundamental porque es toda una responsabilidad”.

 

Al evocar un recorrido de los 9 obispos que han pasado por esta Jurisdicción y un significativo número de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que han marcado la historia de esta Iglesia, dijo también que es importante no quedarse en la celebración del cumpleaños, sino seguir creciendo y ser adultos en la fe.

 

Una cosa es ir acumulando los años y otra es ir madurando sobre todo en la fe. Podemos correr el riesgo de que mientras los años crecen nosotros nos quedemos siendo infantiles en nuestra propia fe”, expresó el prelado.

 

Observó además la importancia de redoblar los esfuerzos en la implementación de procesos de formación dinámicos y actuales donde las comunidades sean incluidas y formadas en la fe.  “No solo que se les entregue los contenidos, sino que con ellas se vayan lentamente haciendo procesos de crecimiento, para que se puedan ver inicialmente los frutos que se puedan dar”.

 

Exaltó como un gran fruto de estos 120 años de la Jurisdicción la figura del sacerdote  Pedro María Ramírez Ramos, más conocido como el “beato mártir de Armero”, quien naciera en esta tierra huilense.

 

Desde estas tierras empezaron sus virtudes cristianas que hoy nos permiten venerarlo en los altares, nos permiten percibir un testimonio de un hombre que es capaz de entregar la vida por defender la experiencia de la fe, un hombre que es capaz de morir perdonando, un hombre que viene calumniado hasta después de su muerte, que sin embargo, el Señor ha llevado adelante su proceso y hoy nos permite reconocerlo como una de las figuras para exaltar en nuestra vida eclesial diocesana”.

 

Ahora él nos atrae las bendiciones de Dios sobre nuestra diócesis, porque lo tenemos como intercesor y esperamos que  ahora en adelante también nosotros podamos encontrar razón para seguir testimoniando nuestra fe, desde nuestras propias debilidades,  no nos debe dar temor de afrontar nuestra historia y nuestra vida precisamente desde nuestra propia realidad”, puntualizó.

 

Finalmente, extendió su saludo de felicitación a todos los que hacen parte de esta Iglesia particular y que siguen trabajando en el anuncio el reino. Pidió de manera particular por los que ya han partido a la casa del Padre y que dejaron sus frutos, para que ellos intercedan ante Dios por la vida pastoral de esta Jurisdicción.

 

Como acción de gracias por este aniversario monseñor Fabio Duque celebró una eucaristía el pasado 20 de mayo, en la que puso presente en el altar a todos los miembros de la Iglesia diocesana, ceremonia que fue realizada a puerta cerrada por cuenta de la pandemia.

 

Fuente: Arquidiócesis de Bogotá