La persona madura busca la realidad, sin aumentar ni disminuir, sobre sí mismo, sobre los demás y sobre el mundo. Este conocer real se caracteriza por el equilibrio que se aparta de las exageraciones; por la conciencia de que somos complementarios, y por la búsqueda de la sabiduría, más allá de las simples opiniones.

Madurez en el QUERER (formación de la voluntad, hacia el BIEN):

La persona madura mira los obstáculos ante todo como oportunidades; no pierde el foco. Acoge la imperfección y la perfectibilidad de sí mismo y de los demás. Ve en cada persona una HISTORIA de salvación. Es persona en PROCESO: de discipulado, y de servicio a los demás.


Escuchemos la conferencia sobre la madurez por Fray Nelson Medina.