El 12 de noviembre en el marco de una nueva jornada de protestas en Chile, un grupo de manifestantes atacó la iglesia San Francisco en Valdivia, en el sur del país.

 

Durante la noche, al finalizar las movilizaciones de ese día, en torno al paro nacional convocado por organizaciones gremiales y grupos de la sociedad civil, un grupo de personas forzó el ingreso del templo.

 

Allí profanaron el Santísimo y destrozaron bancas, muebles e imágenes religiosas con los que luego armaron barricadas en la vía pública.

 

Fuente: Aciprensa

Nota por Teresita González