El Obispado de Málaga (España) ha enviado un comunicado ante la “celebración ecuménica” que tuvo lugar el 1 de noviembre en la parroquia de la Encarnación en la localidad de Álora, donde la reverenda anglicana Jenny Lancaster “concelebró” junto al P. Juan de Jesús Báez.

 

Ante el revuelo suscitado en las redes sociales, el Obispado aseguro que el sacerdote “ha pedido perdón por la confusión que ha creado este gesto ambiguo”.

 

El comunicado señala que “la celebración eucarística es expresión de la comunión de la Iglesia y supone la unidad de fe, de culto y de vida comunitaria. En consecuencia, la comunión eucarística está inseparablemente vinculada a la plena comunión eclesial y a su expresión visible”.

 

Según citan el número 908 del Código de Derecho Canónico y lo que San Juan Pablo II recordó en su encíclica Ecclesia de Eucharistia, “la comunión eucarística y la posibilidad de la concelebración solo se contempla entre los fieles que están en plena comunión eclesial. Y los sacerdotes católicos y los ministros de iglesias o comunidades cristianas no católicas no pueden participar conjuntamente en una concelebración eucarística”.

 

Por ello subrayan que “la Diócesis de Málaga siente mucho el daño que este gesto haya podido causar a quienes no conocen la doctrina al respecto y a quienes les haya podido crear confusión”.

 

El Obispado de Málaga termina el comunicado uniéndose en la oración del Señor, “Padre, que todos sean uno como yo en ti y tú en mí, que ellos sean uno para que el mundo crea que tú me has enviado”.

 

La Diócesis pidió que “nuestra oración y el empeño ecuménico nos ayuden a superar nuestras diferencias, hasta que un día podamos celebrar juntos el Sacramento de la comunión”.

Fuente: Aciprensa