En desarrollo de la jornada, que se cumple en la sede del episcopado colombiano, se han identificado las luces y sombras de la formación espiritual, destacando la importancia de revitalizarla al ser esta dimensión fundamental dentro del proceso formativo y de la vivencia del ministerio sacerdotal.

En este sentido, monseñor Elkin Fernando Álvarez Botero, secretario general de la Conferencia Episcopal, afirmó que “una de las bases para la renovación de la formación sacerdotal está en la dirección espiritual”; por ello, agregó, “este acompañamiento debe llevar más y más a Dios”.

Tomando como base los numerales del 169 al 173 de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco, el obispo se refirió a los propósitos del acompañamiento espiritual, que explicó, no solo implican a los Seminarios, pero “por supuesto toman mayor relevancia en estas instituciones de formación”.

Como elementos claves desatacó:

 

- Es necesario la proximidad – la cercanía.

 

- Existe necesidad pedagógica del hábito de las virtudes, proceso en el que siempre es necesario el acompañamiento.

 

- El discernimiento evangélico como práctica que sustente la dirección espiritual.

 

- El propósito de la madurez en Cristo.

 

De otra parte, retomando el magisterio del Papa, enfatizó en que el acompañamiento espiritual es un ejercicio prudente del ministerio o apostolado, con total docilidad al Espíritu Santo. “Se realiza auténticamente a través de escuchar más que oír”, pues escuchar implica la dinámica de compresión sobre la experiencia de vida del otro.

 

“La dirección espiritual es el arte de saber esperar la acción de Dios en la vida de la persona y la respuesta de la persona a Dios”.

 

Monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, presidente de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados y Vida Consagra, también acompaña la jornada que finaliza el jueves 10 de octubre con la reunión de zonas de OSCOL (Organización de Seminarios Mayores de Colombia).

Fuente: Conferencia episcopal de Colombia