La mascota de un evento deportivo, como mundiales de fútbol, suele despertar alegría, pues además de ser anfitrión, por lo general aparece en los momentos más emotivos, desde las ceremonias inaugurales, los cierres, hasta el acompañamiento de visitantes (fotos, comercialización de productos, etcétera).

¿Quién no recuerda a Naranjito (España 82)? O tal vez a Ciao, la mascota de Italia 90… Un poco más atrás en el tiempo al picante Pique (México 86) o más recientemente en el tiempo a Zabivaka (Rusia 2018). El listado podría continuar.

Un “corderito” futbolista

En Colombia, en estos días, también comenzó una nueva edición de un torneo deportivo por demás particular: la Copa de la Fe.

En este caso, los protagonistas son sacerdotes de las diversas diócesis colombianas y es una creación de la Conferencia Episcopal de Colombia como expresión viva de la evangelización a través del deporte. Esta edición ha sido organizada por la Diócesis de Chiquinquirá y los frailes dominicos en el contexto del centenario de la coronación de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá

Fuente: Aleteia