CONOCER PARA OPINAR NO PARA JUZGAR
A menudo los medios de comunicación nos informan de casos que involucran a miembros del clero en abusos sexuales o actos que atentan contra la dignidad de otros.
Frente a ese gran flujo de información muchas veces nos quedamos con datos fragmentados, opiniones tendenciosas e incluso juicios apresurados sobre los presuntos responsables.
Vale la pena que nuestro compromiso como miembros de la iglesia nos lleve a investigar más sobre el tema, no con el fin de justificar estos pecados que corroen a la iglesia, que como dijo Benedicto XVI, nos avergüenzan y entristecen, sino para conocer la postura de la iglesia en estas situaciones.
Para mejorar este proceso de comunicación la Santa Sede presentó recientemente un sitio web sobre la respuesta oficial de la iglesia frente a estos delitos.
Cualquier persona puede y debe examinar las modificaciones introducidas en las nuevas formas del derecho canónico que estipulan las normas que se aplicarán en los delitos más graves.
Sólo de esta forma se podrá emitir una opinión argumentada desde lo jurídico y a la luz de la fe.
Una opinión que no se quede en el sentimentalismo, una opinión que exprese una caridad fraterna con los responsables y las victimas.
Recordemos que finalmente es Dios quien ve nuestro corazón y allí nuestras fortalezas y debilidades.
Al respecto el Padre Germán Acosta nos ofrece su editorial.
|